<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334232341082098645</id><updated>2012-01-24T21:52:45.475-03:00</updated><category term='Fotografía'/><category term='Adolecer'/><category term='Amigos'/><category term='Buenos Aires'/><category term='Descubrimientos'/><title type='text'>Bloc de Nahualito</title><subtitle type='html'>Amable comedia reidera, con sanos pasajes de fino humorismo</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334232341082098645/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Nahualito</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12872581501115909625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SgnVQPQJYfI/AAAAAAAAB7U/Wq2m9Sa3VV0/S220/Goro.png'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>7</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334232341082098645.post-6649975317940323031</id><published>2009-09-09T11:40:00.007-03:00</published><updated>2009-09-09T12:12:02.572-03:00</updated><title type='text'>Unas manchitas que se mueven</title><content type='html'>&lt;object width="400" height="225"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true" /&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always" /&gt;&lt;param name="movie" value="http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=6045312&amp;amp;server=vimeo.com&amp;amp;show_title=0&amp;amp;show_byline=0&amp;amp;show_portrait=0&amp;amp;color=ff9933&amp;amp;fullscreen=1" /&gt;&lt;embed src="http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=6045312&amp;amp;server=vimeo.com&amp;amp;show_title=0&amp;amp;show_byline=0&amp;amp;show_portrait=0&amp;amp;color=ff9933&amp;amp;fullscreen=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always" width="400" height="225"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://vimeo.com/6045312"&gt;Let yourself feel.&lt;/a&gt; from &lt;a href="http://vimeo.com/estebandiacono"&gt;Esteban Diácono&lt;/a&gt; on &lt;a href="http://vimeo.com"&gt;Vimeo&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;No se porque puse esto. O tal vez si. &lt;br /&gt;Quizás a alguien le produzca lo mismo que a mi. O tal vez no.&lt;br /&gt;Por eso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334232341082098645-6649975317940323031?l=cerraleunpunto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/feeds/6649975317940323031/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334232341082098645&amp;postID=6649975317940323031&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334232341082098645/posts/default/6649975317940323031'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334232341082098645/posts/default/6649975317940323031'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/2009/09/let-yourself-feel.html' title='Unas manchitas que se mueven'/><author><name>Nahualito</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12872581501115909625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SgnVQPQJYfI/AAAAAAAAB7U/Wq2m9Sa3VV0/S220/Goro.png'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334232341082098645.post-4284606450299345786</id><published>2009-09-06T23:46:00.008-03:00</published><updated>2009-09-08T18:20:21.974-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Buenos Aires'/><title type='text'>El último paisaje</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SqR196f2VNI/AAAAAAAAB_k/dKWbqgSOqOQ/s1600-h/patio.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 259px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SqR196f2VNI/AAAAAAAAB_k/dKWbqgSOqOQ/s400/patio.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5378553561522525394" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Habría de encaminarse lento y solemne hacia la muerte algo más tarde. Pero ahora tenía cosas que arreglar no menos importantes. Como un caballero de triste figura escudriñó resignado y medio de reojo hacia el espejo biselado de la puerta del ropero. En la fresca penumbra de la pieza, el machimbre del piso se quejó despacito al adelantar un pie para acomodarse bajo la lámpara color hueso para poder verse mejor.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;No pocas veces cambió el ángulo de la mirada, con la absurda pretensión de mejorar su aspecto. El viejo traje color malva mostraba lamparones brillosos con pedazos de estaño en los codos, botones desiguales y restos de tiza azul en los puños, pegoteada en algún billar trasnochado y maloliente. -No es buen apero para una ocasión tan grave - pensó.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;En la calle el último cachetazo de sol caía sobre el empedrado. Mirando hacia el lado del arroyón, el contraluz prepotente mostraba el aire mugriento y espeso tiñéndose de fuego. Remolinos de mosquitos se alineaban, costeando la hilera de charcos verdosos y crujientes de sapos afiebrados, que se callaban por momentos, como payando con el griterío de pibes que venía del lado de la canchita de los hornos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El hombre escuchó el griterío y se deleitó por vez primera. Pensó que así como ese día apareció un sonido entre todos los sonidos, a lo largo de los años, muchas cosas habría perdido y olvidado en el torrente de escenas que ahora recordaba de golpe. Quiso escarbar entre esos recuerdos y sacar a la superficie más voces. Y más olores y texturas. Pero no había más tiempo. Quizás en otra ocasión. Ahora había que regar los malvones, refrescar los macetones de cemento y salpicar el ajedrez del patio para que la tenaza del calor no enferme los sesos. Dejarle algo de comer al canario, más bien abundante, para que se arregle unos días, hasta que arrime algún vecino.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Con el tachito de alpiste en la izquierda, abrió con cuidado la puerta de la jaula mientras soplaba o casi silbaba una milonga acanariada y alegre. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Absurda y majestuosa imagen la del hombre que alimenta a su animalito antes de caminar a morir. Ingenua y desamparada situación la del pajarito que recibe su última ración. Porque no habrá vecinos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Un repentino desparramo de aleteos interrumpe la milonga. El ave se asusta, ni sabe de qué. Para eso es pájaro. Pero también se asusta el hombre que para eso es hombre, y al sacar de golpe la mano de la jaula un alambrecito se le clava en el dedo. Apenas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Y brota la gotita de rubíes, la milenaria sangre que una vez más aflora irrespetuosa, arrastrando una inevitable asociación de ideas en la cabeza del hombre: la herida, el acero, el dolor, el coraje, el honor, la muerte y la vida. La vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El hombre entendió o creyó entender entonces el mensaje que encerró el pájaro en ese aleteo abrupto, en ese desesperado sacudimiento de plumas que no era otra cosa que el más legítimo miedo a morir. El canario supo allí que la muerte había entrado en su jaula quizás para quedarse. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El acero toledano que dormía envuelto en franela, a la izquierda y al fondo del cajón de arriba despertó con la caricia de una mano áspera y afectuosa, rozado por una casi imperceptible herida punzante de no mas calibre que un alambre de jaula. Brilló dos o tres veces en la penumbra de la pieza, alimentado su fulgor por la cercanía de la lámpara color hueso, antes de entrar en la vaina de cuero negro, lustrosa y gastada hasta el respeto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Con un movimiento de bailarín, el hombre acomodó el cuchillo junto a su pecho, en la sobaquera de siempre. Pasó su mano sobre ella, palpando su volumen, su relieve tan conocido y familiar que le pareció que hasta tenía forma humana. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Cerró los botones desiguales del saco y respiró profundo, muy profundo mientras acomodaba el lengue con el mentón bien arriba, parado frente al espejo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Desde la calle llegó atropellando otro griterío repentino, como de gol, o de trifulca. Las primeras estrellas, mientras tanto, aparecían de a poquito por el lado del naciente, tintineando contentas como si no pasara nada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;El hombre colocó el funyi sobre su cabeza, deslizándolo despacio desde adelante hacia atrás, y con el mismo movimiento de mano, acarició el ala y ajustó su altura. Apagó la lámpara y acompañado por el rechinar del viejo roble del machimbre, dio cuatro pasos hasta la puerta de doble hoja que cerró al salir, con 2 vueltas de llave. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Rozando los malvones apuró el paso hacia los adoquines toscos que lo llevarían hasta el bajo del deslinde, donde otro acero, toledano o no, lo esperaba sediento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334232341082098645-4284606450299345786?l=cerraleunpunto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/feeds/4284606450299345786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334232341082098645&amp;postID=4284606450299345786&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334232341082098645/posts/default/4284606450299345786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334232341082098645/posts/default/4284606450299345786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/2009/09/el-ultimo-paisaje.html' title='El último paisaje'/><author><name>Nahualito</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12872581501115909625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SgnVQPQJYfI/AAAAAAAAB7U/Wq2m9Sa3VV0/S220/Goro.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SqR196f2VNI/AAAAAAAAB_k/dKWbqgSOqOQ/s72-c/patio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334232341082098645.post-9053076453174414053</id><published>2009-07-01T15:07:00.016-03:00</published><updated>2009-07-01T19:28:48.865-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Buenos Aires'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adolecer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amigos'/><title type='text'>Regreso</title><content type='html'>&lt;a href="http://picasaweb.google.es/lh/photo/g5Vh0p54GK7-GRiNZac71A?authkey=Gv1sRgCKjp8OGVxY3HrAE&amp;amp;feat=embedwebsite"&gt;&lt;img src="http://lh6.ggpht.com/_s1jOlMMeBGI/SkveLudIZ_I/AAAAAAAAB-8/VTOZgGMSrIk/s400/Jaula%20casa%20de%20Kuki%20web.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Después de la reciente muerte de su madre, Kuki, mi amiga del alma se enfrentó con la dura tarea de vaciar la ya deshabitada casa de sus padres para ponerla a la venta. Tuvo que desocuparla de muebles, vitrinas, mesas y sillones. Los mismos que la acompañaron durante toda su infancia y parte de su juventud. &lt;br /&gt;Somos hijos también de la casa que nos vio crecer, y poner un cartel de venta a nuestra casa-madre es algo que no puede hacerse sin una despedida, sin una ceremonia íntima que cada uno deberá dimensionar.&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Eso fue lo que hizo Kuki con sus 2 hijos cuando terminaron de desocuparla. La recorrieron juntos por última vez, brindaron, bailaron, recordaron, rieron y jugaron en la vieja casa, como subrayando y recreando los momentos felices que en ella transcurrieron.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;Luego de eso, cuando llega el momento de revolver en nuestra intimidad el contenido de antiguos cajones, cofres con recuerdos y baúles con muchos años de candados cerrados, nos enfrentamos nuevamente con fotos, papeles manchados y escritos amarillentos. Esto nos provoca sonrisas y algunas lágrimas también. Forma parte de la despedida de la vieja casa y del amigarnos con nuestro nuevo status. Vienen entonces a nuestra memoria imágenes que creíamos olvidadas, perfumes y sonidos lejanos, gestos y emociones de nuestros seres queridos. Volvemos a incorporar sensaciones, miedos, alegrías; nos replanteamos cosas, nos cuestionamos o justificamos otras.&lt;br /&gt;Entre esos papeles Kuki encontró un texto que voy a transcribir a continuación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;REGRESO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;He regresado a ella siguiendo el vacilante ejército de hormigas. He cruzado sin prisa sus baldosas oyendo el renovado sonido de mis pasos en su vientre vacío, tan vacío como un guante en busca de su mano.&lt;br /&gt;Salieron a mi encuentro furtivos los recuerdos. Detrás de cada puerta que ocultaron inviernos. De cada huella clara de cuadros que existieron. De las vagas figuras de lápiz que adornaron paredes en mi infancia.&lt;br /&gt;Volvieron del pasado fantasmas desvaídos, el eco de palabras olvidadas, temores y ternuras que escondiera en cada herida abierta de su cuerpo.&lt;br /&gt;Podría enumerar en el espacio exacto los afanes de que se fue nutriendo. Goteras aburridas entreteniendo lluvias. Tatuajes de sol entre glicinas en el pecho del patio, abatido de macetas y sangrantes achiras. Abrazos voluptuosos de la hiedra con sus cabellos verdes que juegan a no serlo con los días.&lt;br /&gt;Digo casa, y es como si yo creara la palabra y la boca me rebasa dulzura como diciendo madre. Tiene el mismo cálido regazo e idéntica velada plenitud al darse inagotable.&lt;br /&gt;Quien puede quitarme el latido de todos los relojes, el cielo visto a través de sus ojos enmarcados de sueños, las perchas, las bocinas o la verja.&lt;br /&gt;Mi presente ha reunido los vínculos dispersos y el súbito estallido que ha venido a buscarme me rebela. Debo gritar, que aunque en su frente cuelgue un grotesco cartel en que la ofrecen, seguirá siendo mía. Nadie puede robarme los recuerdos, ni arrojar de sus ladrillos mi presencia, porque es como afirmar que no he vivido.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche Kuki vino a visitarme y me regaló una fotocopia de esta poesía escrita a máquina en el original. Hay una dedicatoria que valoro mucho, y al pie, de su puño y letra dice &lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Kuki, 27/8/1959”&lt;/span&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;En esa fecha Kuki, en plena adolescencia remontó vuelo y adelantándose 50 años en el tiempo, con solo una vieja Remington como vehículo, declaró su convicción que no ha cambiado todavía, gritó a los cuatro vientos que pertenece indisolublemente a esas paredes, y con este escrito que es toda una declaración de principios, dio una muestra de porqué hoy, medio siglo después yo la quiero tanto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Fotografía: Ingrid Höhn&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334232341082098645-9053076453174414053?l=cerraleunpunto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/feeds/9053076453174414053/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334232341082098645&amp;postID=9053076453174414053&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334232341082098645/posts/default/9053076453174414053'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334232341082098645/posts/default/9053076453174414053'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/2009/07/regreso.html' title='Regreso'/><author><name>Nahualito</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12872581501115909625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SgnVQPQJYfI/AAAAAAAAB7U/Wq2m9Sa3VV0/S220/Goro.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh6.ggpht.com/_s1jOlMMeBGI/SkveLudIZ_I/AAAAAAAAB-8/VTOZgGMSrIk/s72-c/Jaula%20casa%20de%20Kuki%20web.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334232341082098645.post-2521433013493271985</id><published>2009-06-05T16:46:00.003-03:00</published><updated>2009-06-05T16:51:42.933-03:00</updated><title type='text'>Anselmo, un bicho con onda</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/Sil3JVmY0-I/AAAAAAAAB-c/YofbOMzOW-o/s1600-h/Bicho.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 302px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/Sil3JVmY0-I/AAAAAAAAB-c/YofbOMzOW-o/s400/Bicho.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343933435152487394" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Les presento a mi amigo el Anselmo "Blutú" Guairless dando un paseo por mi jardín. Ustedes pensarán que es un simple bicho. Nada mas equivocado, es un bicho muy especial: un bicho inalámbrico. Viene con 2 antenas, una para emitir y otra para recepcionar. &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;Ahora incorporó tecnología bluetooth y puede compartir fotos, mp3 y hasta videos siempre y cuando no sean muy pesados, ya que tiene mucha antena pero poca memoria y se olvida de todo.&lt;br /&gt;Me contó que ahora soporta el protocolo 802.11g a 54 Mb. por segundo, con lo cual se comunica por wifi con todas las bichas del jardín, con acceso por contraseña, obvio, para que no se desparrame la data por el bicherío vecino ni le recorten el ancho de banda.&lt;br /&gt;Pero el Anselmo tiene una pena irresoluble: Por mas avanzada tecnología que use, no logra captar señales de radio en AM, con lo cual se pierde los partidos de su amado Chacarita Jrs. los domingos por la tarde...&lt;br /&gt;Por eso se me ocurrió juntar unos mangos para comprarle una radio de esas chiquitas chinas para que ponga abajo de la enamorada del muro, y por eso apelo a Uds. para que colaboren desde su celular, mandando Anselmo al 2020. Recibiran por SMS una foto carnet de Anselmo y habrán ayudado a tan noble causa.&lt;br /&gt;No te olvides: Anselmo al 2020 y gracias..!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334232341082098645-2521433013493271985?l=cerraleunpunto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/feeds/2521433013493271985/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334232341082098645&amp;postID=2521433013493271985&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334232341082098645/posts/default/2521433013493271985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334232341082098645/posts/default/2521433013493271985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/2009/06/anselmo-un-bicho-con-onda.html' title='Anselmo, un bicho con onda'/><author><name>Nahualito</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12872581501115909625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SgnVQPQJYfI/AAAAAAAAB7U/Wq2m9Sa3VV0/S220/Goro.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/Sil3JVmY0-I/AAAAAAAAB-c/YofbOMzOW-o/s72-c/Bicho.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334232341082098645.post-7690556524630479540</id><published>2009-05-20T22:14:00.014-03:00</published><updated>2009-06-18T14:05:08.593-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Descubrimientos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adolecer'/><title type='text'>El llamado de la especie</title><content type='html'>Me recuerdo viajando solo y de noche, en un micro de Antón hacia Villa Gesell, ansioso y desesperado; alimentado por la meticulosidad de siempre, con un Siddharta de Herman Hesse en una mano y un puñado de caramelos en la otra. En mi bolsito ridículo llevaba un par de ropas insuficientes y algunos amuletos contra los espíritus malos de la lejanía ignota: un encendedor Carucita al lado de un paquete de Parliament, un papelito doblado con las instrucciones para cuando el micro llegara (mi único contacto con el mundo conocido que habría de tener en ese paraje inimaginable),  y mi boleto de regreso para una semana después (nada menos que mi cordón umbilical uniéndome a la Pacha Mama que me vio nacer).&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Y la vigilia de esos increíbles cuatrocientos kilómetros... &lt;/p&gt;&lt;p&gt;En los días previos, mis ojos habían gastado los mapas de la provincia de Buenos Aires, siguiendo como a un camino de hormigas la enigmática ruta 2. Había aprendido de memoria todos los cruces y pueblos, desde la rotonda de Alpargatas hasta Las Armas y desde ahí, todos los nombres que figuraban hasta Villa Gesell, en esa Guía de Caminos Argentinos, editada por la Ford, que quien sabe donde había conseguido, y que era admiración de mis amigos y codicia de los adultos. &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;Hasta ese momento, el mar era para mí una inmensidad de agua que mi cabeza no podía abarcar. Tenía la ingenua referencia de algunas revistas con fotos de playas del Caribe, imágenes dispersas de unas cuantas películas en blanco y negro, sobre todo de piratas, y los comentarios recogidos por ahí, sobre la fuerza de las olas y la salobridad del agua. Y no mucho mas.&lt;br /&gt;Mi amigo el gordo Hugo Grill, estaba en la Villa -como la llamaban sus habitúes- con toda su familia. Ellos iban desde siempre. Además, un tío del gordo había puesto en la Avenida 3 un boliche de venta de empanadas y comidas criollas, el Pichi Huasi, que parece que tenía cierto éxito. Así que el gordo me mandó una postal con una vista aérea de la Villa, donde me decía que la estaba pasando bárbaro, que había montado a caballo y que me fuera para allá, que me invitaba unos días. &lt;br /&gt;El shock que me produjo esa postal fue algo que todavía hoy recuerdo: era como tener en la mano un billete de avión para recorrer el mundo.&lt;br /&gt;Recuerdo como disfruté, después del permiso de los viejos, toda la planificación del viaje, desde ir a comprar los pasajes, hasta organizar el equipaje, los elementos necesarios para la travesía, los cálculos de horas de arribo a los distintos pueblos de la ruta, las horas que pensaba dedicar en el micro a la lectura, al sueño, a mirar por la ventanilla... &lt;br /&gt;La realidad fue distinta: lo único que hice durante todo el viaje fue estar despierto pensando en el mar, tratando de tocarlo, de olerlo, de verlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de encontrarme con el gordo en la terminal de ómnibus de la Villa y de estrecharnos en un abrazo, me llevó a la casa en donde estaban para alojarme en su propia habitación. &lt;br /&gt;El pueblo ya me había asombrado y gustado definitivamente. Había observado sus calles de arena con subidas y bajadas, y los bosquecitos de pinos que había por todas partes. Mas que un lugar para vacacionar, me parecía un país de gente feliz, como en los libros de cuentos; con todo lo que este debía tener: colinas, bosques, pájaros, un cielo increíble y algo que sospechaba a cada minuto con mas fuerza. El mar.&lt;br /&gt;Mientras acomodaba mis pocas cosas en la habitación, charlábamos con el gordo para actualizarnos en las informaciones mutuas, mientras el giraba un palito entre sus dedos, como lo hizo siempre y lo estará haciendo en este momento. Me contaba que cuando podía zafar de Alejandro, su hermano menor, salía por la 3 a relojear algunas minas, porque el lugar estaba lleno y además se regalaban. Me explicó (esa fue la primera vez que lo escuché en mi vida) que en las vacaciones, las minas no quieren ningún tipo de compromiso, que buscan el enganche fácil y rápido que dure un par de semanas, ya que a la vuelta, en Buenos Aires las espera el novio. El gordo tenía la idea de invitar a alguna chica a ver la fosforescencia del mar a la noche, ya que según el, esto tenía un efecto afrodisíaco infalible. A mí todo esto me sonaba fabuloso porque para mí, hablar de chicas a esa edad, significaba referirme a todas las taradas del colegio y a la única que no era tarada porque de ella estaba enamorado, por supuesto sin que ella lo supiese. Y era verdad que las calles estaban llenas de chicas. Nunca había visto tantas y tan lindas juntas. Sin embargo el lugar tenía para mí un atractivo mágico y poderoso, superior a las chicas: el mar, que me llamaba a gritos desde el otro lado de los médanos, ejerciendo una fuerza irresistible, llena de misterio, como las tortuguitas recién nacidas que siempre rumbean para el lado del agua, aunque uno las vuelva locas tratando de desorientarlas.&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Esa misma mañana el gordo Hugo Grill, ignorando la trascendencia del momento, me llevó a conocer el mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/ShSviAmbAYI/AAAAAAAAB90/wROXRU0T3rM/s1600-h/DSC01079.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 268px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/ShSviAmbAYI/AAAAAAAAB90/wROXRU0T3rM/s400/DSC01079.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5338084457152446850" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En mi vida he visto muchas películas, donde una persona camina subiendo una colina y al llegar a la cima, en cámara subjetiva de este personaje, se descubre a los ojos del espectador, del otro lado de la cuesta, un lugar de ensueño, o un paraje largamente anhelado por este caminante, mientras una música majestuosa subraya la imponencia del momento. Un recurso utilizado hasta el cansancio en toda la historia del cine. &lt;br /&gt;Pero en ese momento, trepando por los médanos al lado del gordo, todavía no había visto esa escena en ninguna película. Así que mi capacidad de asombro estaba intacta. Y la primera vez que mis ojos recorrieron esa escena fue en la realidad. En la querida Villa Gesell. En esa gigantesca montaña de arena que había que vencer.&lt;br /&gt;Aún antes de llegar a la parte más alta del médano, el mar me hizo llegar su primera señal, algo que no había calculado en todas mis sesiones de imaginación previas: el sonido de las olas. Un sonido que detuvo mi conversación con el gordo inmediatamente y que se sobrepuso a todos los sonidos que hasta entonces tenía archivados en mi memoria. Un sonido que no se escuchaba sino que se sentía, que no entraba por los oídos sino por el pecho, que golpeaba en vez de sonar. Un sonido que no pudo ser doblegado ni siquiera por el propio Wagner con la Cabalgata de las Walkyrias, quien irrumpió en persona y a toda orquesta, un instante después, cuando en lo alto de la duna y solos en el universo nos presentamos el mar y yo; cuando emocionado y sin aliento, le juré respeto eterno.&lt;br /&gt;Ese particular momento se me grabó en forma indeleble, mas en mi corazón que en mi cabeza, y ha determinado el cariño que le tuve a Villa Gesell durante el resto de mi vida. A veces me he puesto a pensar que ese amor se debe quizás a otras cosas, a otros episodios cuyo recuerdo me emociona, y que también me sucedieron en la villa; pero creo que en realidad es al revés: estos hechos sucedieron allí, o tuvieron ese especial sabor justamente por la magia que, para mí siempre envolvió a Villa Gesell. No es casualidad que siempre que fui allí, me ha costado volverme.&lt;br /&gt;El gordo siguió todas las vacaciones tratando de llevar a alguna chica a ver la fosforescencia, mientras que a mi, el amor me llegaría un poco mas tarde, a la vuelta de esas vacaciones, y en forma de enamoramiento imaginario, en una hipotética situación de fuga con una niña inocente y bella hacia los bosques de pino en una noche de luna clara y no en verano, sino en época de frío y soledad. &lt;br /&gt;En la casa de Hugo, en Buenos Aires, también eran medio fanáticos y escuchaban los discos de Carlos Barocela, un romántico oriundo de Gesell, que con su guitarra le cantaba a las tardes de octubre, a los crepúsculos, a las caminatas en la playa, y a toda la imaginería típica que me alimentaba en ese tiempo. Todavía hoy puedo escuchar esa música como si tuviera el &lt;span style="font-style:italic;"&gt;long play&lt;/span&gt; girando en mi viejo combinado Ken Brown.&lt;br /&gt;Algunos años mas tarde, a los diecisiete o dieciocho, me escapé finalmente a la villa con una niña inocente y bella: una venezolana llamada Mercedes, zurda hasta el tuétano, cuyo padre, un médico cubano anarco comunista, con su madre, una arquitecta mexicana, y sus 2 hermanitas ecuatorianas, se presentaron a la salida del micro, en la terminal de Antón, provocando no solo mi sorpresa al verlos, sino también un principio de colapso cardíaco y un instante de duda entre salir corriendo a toda velocidad, o enfrentar la situación con hombría y altura y poner inmediatamente una fecha de casamiento a corto plazo. Estimaba que esta última actitud era lo único que me salvaría de los balazos a quemarropa que me propinaría el señor padre de mi novia. Mi sorpresa y el temblor de mis piernas aumentaron cuando, en lugar de apuntarnos con un arcabuz, papá y mamá junto con las niñitas y a coro nos desearon un feliz viaje y nos llenaron de recomendaciones acerca de los cuidados con el sol, el frío y el mar, sin dejar de expresar lo afortunados que éramos al tener la posibilidad de disfrutar de unos días de vacaciones en un lugar tan lindo.&lt;br /&gt;Años mas tarde, siendo ya adulto, mi inclinación por el cine me dio grandes momentos en Villa Gesell, en las Jornadas de Cine Independiente que se repetían en las Semanas Santas de cada año. El taller de cine al que pertenecía, me proporcionó grandes amigos, junto con los cuales viví momentos inolvidables de euforia junto al mar. Eran épocas de transitar infinitas rutas por las noches, mirando hacia arriba la vibrante luz de las estrellas muertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el mar siempre estuvo allí. Esperando durante milenios que yo terminara de trepar ese enorme médano. Y luego esperando a otros. Y a otros. Esperando para reproducir ese inconmesurable acto íntimo de comunión con millones de otros seres. Me imagino entonces a ejércitos de adolescentes trepando médanos en todo el mundo, corriendo como desaforados, desparramando arena con pies y manos, como blandas tortuguitas sin caparazón, acudiendo a su destino ineludible, a encontrarse cada uno con su mar propio. &lt;br /&gt;Este recuerdo de Villa Gesell que me hace poner bien, es entonces una reafirmación de esa especie de santuario personal que para mi es el mar. Y que para otros será un cielo, algún árbol o una estrella. &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334232341082098645-7690556524630479540?l=cerraleunpunto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/feeds/7690556524630479540/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334232341082098645&amp;postID=7690556524630479540&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334232341082098645/posts/default/7690556524630479540'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334232341082098645/posts/default/7690556524630479540'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/2009/05/mi-primer-viaje-al-mar.html' title='El llamado de la especie'/><author><name>Nahualito</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12872581501115909625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SgnVQPQJYfI/AAAAAAAAB7U/Wq2m9Sa3VV0/S220/Goro.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/ShSviAmbAYI/AAAAAAAAB90/wROXRU0T3rM/s72-c/DSC01079.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334232341082098645.post-1892882455618482358</id><published>2009-05-13T11:54:00.001-03:00</published><updated>2009-05-21T00:52:07.382-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Buenos Aires'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Descubrimientos'/><title type='text'>Imprecisiones y conjeturas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/Sgrq11Xrb1I/AAAAAAAAB8s/2cd6QNw4CfY/s1600-h/Corrientes+y+Uruguay+1936_Coppola.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/Sgrq11Xrb1I/AAAAAAAAB8s/2cd6QNw4CfY/s320/Corrientes+y+Uruguay+1936_Coppola.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5335334919154134866" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Para mí que Buenos Aires me esperaba desde siempre, guiñándome un ojo por encima de la General Paz, cabeceándome su complicidad en alguna madrugada sórdida, llena de humos del puerto y carteles de Queso Derqui y Confituras Cirio. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Los chicos de los suburbios como yo y como toda mi barra la veíamos desde lejos queriendo abordarla una tarde como si tal cosa. Se escondía casi siempre en almanaques de oficina, o en la voz de mi padre por las noches. En mis sueños, la veía tendiéndome un manto de chapitas de cerveza hundidas en el asfalto caliente, como un camino de brillantes. Como un rastro de corsos y bailongos callejeros, con mesas de hierro y zapatos trenzados. Todo era en blanco y negro, hasta el aterrador zumbido de los trolleys que me entraban por los ojos desmesurados.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Tal vez así era el Buenos Aires que vi -o que creí ver- con una textura gruesa e imprecisa que me gastaba el aliento; con mujeres de tapado gris y con autos de madera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SgsHLdEG-BI/AAAAAAAAB9E/v4aDSRp7c08/s1600-h/coppola-diagonal-1936.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 241px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SgsHLdEG-BI/AAAAAAAAB9E/v4aDSRp7c08/s320/coppola-diagonal-1936.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5335366076912302098" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Desde la blanda calle de barro frente a mi ventana, la ciudad se iba construyendo en mi deseo, agigantándose mientras la soñaba en atardeceres húmedos con el pasto en mis rodillas y un sabor picante de tabaco rubio. La radio, algunas revistas y el coraje del Negro Pepe ayudaron a ensanchar el mito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="left"&gt;Y nosotros, como tantos otros, suburbanos y azorados, nos subimos al último vagón del Mitre, mirando hacia atrás y estrujando en una sola mano tres billetes sucios y medio paquete de cigarrillos a modo de coraza.&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Y de golpe, al ver la ciudad por vez primera, el vacío en los pulmones, el no poder creer. El remolino de visiones lejanas que tantas veces sospeché en el horizonte atropellando sin pedir permiso. Sin contemplar nuestra inocencia que comenzaba a extinguirse en ese instante. Queríamos devorar todo y a la vez jugarla de veteranos, hacernos los cancheros, fumar y fumar para protegernos de lo hostil, de lo desconocido.&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SgsH6EMXY5I/AAAAAAAAB9M/dNE07iUdMAA/s1600-h/coppola-corrientes-1936.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 210px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SgsH6EMXY5I/AAAAAAAAB9M/dNE07iUdMAA/s320/coppola-corrientes-1936.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5335366877689897874" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;Hubo una época en que Retiro fue más grande. Y más grande fue el misterio de las cosas. Hoy, en esta tarde anaranjada, me doy cuenta de que en el exacto momento en que me di vuelta para volver a casa aquel día, la ciudad consumó su jugarreta preferida: comenzó a achicarse despacito, sigilosa como un agua que se escurre entre las piedras.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotografías de Horacio Cóppola&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334232341082098645-1892882455618482358?l=cerraleunpunto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/feeds/1892882455618482358/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334232341082098645&amp;postID=1892882455618482358&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334232341082098645/posts/default/1892882455618482358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334232341082098645/posts/default/1892882455618482358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/2009/05/imprecisiones-y-conjeturas.html' title='Imprecisiones y conjeturas'/><author><name>Nahualito</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12872581501115909625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SgnVQPQJYfI/AAAAAAAAB7U/Wq2m9Sa3VV0/S220/Goro.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/Sgrq11Xrb1I/AAAAAAAAB8s/2cd6QNw4CfY/s72-c/Corrientes+y+Uruguay+1936_Coppola.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1334232341082098645.post-1521199279826850859</id><published>2009-05-08T14:41:00.000-03:00</published><updated>2009-05-12T17:10:01.145-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fotografía'/><title type='text'>Censuradito va al cielo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SgRyTxmVKXI/AAAAAAAAB6s/m08QsoSIYG4/s1600-h/escanear0018.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SgRyTxmVKXI/AAAAAAAAB6s/m08QsoSIYG4/s320/escanear0018.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333513542770698610" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Como algunos de ustedes sabrán, esta foto llamada "Jorobadito va al cielo" ha generado algunos escandaletes. Luego de horrorizar a algun integrante de Flickr &lt;span style="font-style:italic;"&gt;ustedesyasabenquien&lt;/span&gt;, que me ha denunciado por obsceno, el comisario Flickr en persona me la ha censurado, es decir la eliminó sin mas trámite. &lt;br /&gt;Como también el comisario me ha advertido que estoy en capilla, es decir bajo la lupa, y que si armo algún bardo tomará medidas mas drásticas como cerrarme la cuenta que yo he pagado con mi propio dinero, les pido que no descarguen su indignación en el mismo Flickr, pues sufrirán las mismas consecuencias que yo. Lo digo con conocimiento de causa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos ofrezco a quien lo pida, una crónica detallada acerca de como se desarrollaron los hechos que nos trajeron hasta aquí, por supuesto por mail, en privado. Solo escríbanme a jorgegoro@yahoo.com.ar y me comunicaré a la brevedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias por leer esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nahualito&lt;br /&gt;www.flickr.com/nahualito&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1334232341082098645-1521199279826850859?l=cerraleunpunto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/feeds/1521199279826850859/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1334232341082098645&amp;postID=1521199279826850859&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334232341082098645/posts/default/1521199279826850859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1334232341082098645/posts/default/1521199279826850859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cerraleunpunto.blogspot.com/2009/05/censuradito-va-al-cielo.html' title='Censuradito va al cielo'/><author><name>Nahualito</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12872581501115909625</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SgnVQPQJYfI/AAAAAAAAB7U/Wq2m9Sa3VV0/S220/Goro.png'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_s1jOlMMeBGI/SgRyTxmVKXI/AAAAAAAAB6s/m08QsoSIYG4/s72-c/escanear0018.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
